No sé exactamente lo que hago aquí...
Tampoco sé si me recuerdas.
Quizá una extraña fuerza me empujó a escribirte.
Quizá siempre quise escribirte,pero nunca supe como hacerlo.
Es posible que no me entiendas.
Es posible que nunca sepas realmente lo que intento decir.
Por desgracia, no sólo nos separan dos países,
también nos separa el idioma.
Los traductores informáticos nunca expresarán con precisión
cada sentimiento descrito.
Sólo te harán una interpretación del texto
fría, desordenada, simple,
y carente de cualquier atisbo de cariño.
Sin embargo, tengo que intentarlo.
Necesito intentarlo!
Anoche entré en tu vida.
Me colé en eso que llaman "Space".
Ese rincón de internet donde solemos plasmar
todo aquello que nos preocupa,
lo que nos ocurre a diario, o incluso
cada uno de nuestros pensamientos.
Discúlpame, no solicité permiso.
Aún sin dominar perfectamente tu lengua,
resultó sencillo entender cada palabra escrita.
Fue fácil porque me sentí dentro de ti.
Era como si tus pensamientos fueran los míos.
Preocupaciones, emociones y sensaciones,
tan similares a las mías que por momentos
parecía estar leyendo a mi propio corazón...
Quiero hacerte saber que estoy aquí.
No estás solo, nunca estuviste solo!
Te preguntas si existirá alguna persona
capaz de sentir como tú.
Aquí tienes a una de ellas.
A veces me formulo la misma pregunta:
¿Habrá alguien que sienta como yo?
Anoche encontré mi respuesta.
No me gustaría pensar que formamos parte
de algún gremio humano en peligro de extinción,
sin embargo, así me considero.
Tenemos una visión distinta a la del resto del mundo,
no solo de la vida, sino también definiendo el amor.
Nos hemos cruzado en nuestro camino
con seres huérfanos de sensibilidad,
faltos de ilusión, de sueños.
Y es tan hermoso soñar...!
Ellos, no aprecian lo maravilloso que puede ser
admirar un atardecer junto al mar.
O se ríen de los enamorados que, agarrados de la mano,
caminan, cómplices, lentamente por una playa.
Les resulta ridícula una poesía
escrita con fervor por el ser amado,
y son incapaces de demostrar afecto.
Prometen, ilusionan, halagan, acarician,
haciéndote creer que es amor
cuando en realidad solo buscan sexo.
- Pero, Y después?
- Después?... Él se lleva su satisfacción,
y a ti te deja las sábanas arrugadas.
Ojalá, todo fuera distinto,
y en una ciudad como París
logres encontrar la felicidad.
Una persona que mereciera tu cariño,
que te subiera hasta la cúspide de la Torre Eiffel
y desde allí te declarara su buen amor.
Alguien que llene tu vida de sonrisas
y al ceñirse la noche te muestre las constelaciones,
susurrándote al oído la leyenda que se esconde
en el interior de cada una de ellas...
Ojalá, despertaran tu ojos con besos cada mañana
y te participaran lo maravillosa que es la vida.
Deseo para ti, un amor puro,
sincero, transparente, fiel,
sensible, inteligente y romántico.
Un ser que te respete y
te valore como tú mereces.
Que aunque no pueda llenarte de riquezas
si pueda colmar de dicha tus días.
Alguien capaz de adentrarse sin temor en tu piel
maravillado por esa luz que emana
desde las profundidades de tu cuerpo.
Yo, deseo para ti todo lo mejor y
que puedas llegar a cumplir
cada uno de tus sueños,
cada uno de tus deseos,
cada uno... de tus anhelos.
No sé exactamente lo que hago aquí...
Esta mañana, cuando desperté,
puse en marcha la polvorienta máquina del tiempo
y regresé nueve años atrás.
Intentaba rescatar algo de mi memoria.
Subí al desván, descubrí la manta que ocultaba el viejo baúl
y busqué los antiguos apuntes de francés.
La emoción me embargó al hallarlos.
Qué iluso, pensé que de pronto
volvería a recordar todo...
Ahora, el material está aquí, a mi lado.
Lucho por llegar al entendimiento mutuo.
No será fácil, tampoco imposible.
Si una vez pude hacerlo,
aunque el tiempo se encargara de borrarlo,
esta vez también lo conseguiré!
=> FOTO: "Vincent, aeromodeliste" (1952) - Willy Ronis.




