martes, 24 de junio de 2008

Um sonho...



Tive um sonho...
Um sonho lindo, encantador!
Onde éramos só nós, os dois, ao entardecer do sol quente.

Tive um sonho...
Longe, muito longe de mim, onde estava eu e tu,
e o mundo vazio sem som, sem cor...

Tive um sonho...
Quís tocá-lo, agarrá-lo, fazê-lo meu...

Tive um sonho...
Tão lindo, tão puro, tão doce!
Tive um sonho e eras tu sozinho...
E eu?
Não estava lá... mas era o meu sonho!
Porque choravas? Onde estou?

Tive um sonho... Tu!
Só tu, porque o que sonhou já não era eu!
Era eu tão simplesmente o teu sonho!

(Escrito e dedicado pelo meu amigo C. Matt M.)




=> FOTO: Rodrigo Santoro em "Channel Nº5".
=> MÚSICA: "Clair de Lune" - Claude Debussy.


domingo, 18 de febrero de 2007

Entre Cristales...


Las personas como yo, deberían desplazarse por el mundo encerradas en cápsulas para imposibilitar cualquier tipo de contacto con el resto de seres humanos, previniendo de esta manera de contagios y enfermedades a los demás...

Hay individuos como yo, que representamos un peligro inminente para quien nos lee, escucha o ve. Cuando pasas gran parte de tu vida entre esos cristales, no eres completamente consciente de como se desarrolla el mundo exterior. Vivimos nuestras propias emociones más intensamente y estamos provistos de una sensibilidad innata, casi única.

Vacúnate de mi extraña especie, porque es fácil ilusionarnos y tan solo a veces un beso, una caricia, que creemos sincera, nos basta para provocar que nuestros sentimientos emerjan hasta del océano más profundo. Piénsalo antes de poner sus alas en funcionamiento si no estás realmente seguro de lo que sientes porque, si la persona aislada rompe sus cristales y se muestra al exterior tal cual se formó dentro de ellos,... si te cree sincero y responde con fervor a las caricias, encendiendo en él la llama del amor, colmándole de atenciones, provocando su sonrisa,... difícilmente podrá olvidarte nunca.

Amantes de la naturaleza, así como de las cosas más sencillas de la vida. Reparten cariño a sus semejantes sin esperar que les sea retribuido. Son frágiles al dolor ajeno y fuertes e invencibles cuando la causa lo requiere. Empáticos. Gentiles. Agradables. Sutiles. Pasionales en un hábitat de confianza. Poseedores de una intuición extremadamente aguda, que les lleva a conocer a las personas de las que se rodea más a veces que estas mismas, aunque no siempre lo manifiesten. No asocian cuerpo con belleza, sino corazón con belleza, y cuando se sienten felices tienden a temblar como respuesta a ese huracán de emociones que se apodera de todo su ser. Nos ilusionamos velozmente, a diferencia de vosotros que lo hacéis fugazmente...

El sexo, la pasión, no nos arrastra si antes el interruptor del corazón, que activará nuestro amor, no ha sido pulsado...

Multitud de transeúntes pasean diariamente por nuestro escaparate, en ocasiones se detienen, nos examinan, se burlan, critican, halagan,... pero son escasos aquellos curiosos que interrumpen en seco su actividad y se esfuerzan por agudizar sus oídos para escuchar ese grito ensordecedor que se convierte en susurro al atravesar los cristales del que protegemos todo nuestro mundo interior...


Todo lo que me cubría ahora yace en diminutos trozos esparcidos sobre el suelo... No me he quedado desprotegido, y aunque tu camino me lleve a la incertidumbre, es tu recuerdo, tu breve pero bello recuerdo, el que perdurará por siempre, aquí, dentro de mí...


- Poema Del Amor Pequeño -
Fue breve aquella noche. Fue breve, pero bella.
Poca cosa es el tiempo, que es también cosa poca,
porque nadie ha sabido lo que dura una estrella
aunque todos sepamos lo que dura una rosa.

Nuestro amor de una noche fue un gran amor pequeño
que rodó por la sombra como un dado sin suerte,
pero nadie ha sabido lo que dura un ensueño
aunque todos sepamos lo que dura la muerte.

Una noche es eterna para el que no la olvida,
y el tiempo nada importa para el sueño y la flor,
y, como nadie sabe lo que dura la vida,
nadie sabe tampoco lo que dura el amor...


(José Ángel Buesa)






=> FOTO: London Eye.
=> VIDEO: "
All Time Love" - Will Young.

lunes, 21 de agosto de 2006

Te lo envía el viento...


No sé exactamente lo que hago aquí...
Tampoco sé si me recuerdas.
Quizá una extraña fuerza me empujó a escribirte.
Quizá siempre quise escribirte,
pero nunca supe como hacerlo.
Es posible que no me entiendas.
Es posible que nunca sepas realmente lo que intento decir.
Por desgracia, no sólo nos separan dos países,
también nos separa el idioma.

Los traductores informáticos nunca expresarán con precisión
cada sentimiento descrito.
Sólo te harán una interpretación del texto
fría, desordenada, simple,
y carente de cualquier atisbo de cariño.
Sin embargo, tengo que intentarlo.
Necesito intentarlo!

Anoche entré en tu vida.
Me colé en eso que llaman "Space".
Ese rincón de internet donde solemos plasmar
todo aquello que nos preocupa,
lo que nos ocurre a diario, o incluso
cada uno de nuestros pensamientos.
Discúlpame, no solicité permiso.
Aún sin dominar perfectamente tu lengua,
resultó sencillo entender cada palabra escrita.
Fue fácil porque me sentí dentro de ti.
Era como si tus pensamientos fueran los míos.
Preocupaciones, emociones y sensaciones,
tan similares a las mías que por momentos
parecía estar leyendo a mi propio corazón...

Quiero hacerte saber que estoy aquí.
No estás solo, nunca estuviste solo!
Te preguntas si existirá alguna persona
capaz de sentir como tú.
Aquí tienes a una de ellas.
A veces me formulo la misma pregunta:
¿Habrá alguien que sienta como yo?
Anoche encontré mi respuesta.

No me gustaría pensar que formamos parte
de algún gremio humano en peligro de extinción,
sin embargo, así me considero.
Tenemos una visión distinta a la del resto del mundo,
no solo de la vida, sino también definiendo el amor.
Nos hemos cruzado en nuestro camino
con seres huérfanos de sensibilidad,
faltos de ilusión, de sueños.
Y es tan hermoso soñar...!

Ellos, no aprecian lo maravilloso que puede ser
admirar un atardecer junto al mar.
O se ríen de los enamorados que, agarrados de la mano,
caminan, cómplices, lentamente por una playa.
Les resulta ridícula una poesía
escrita con fervor por el ser amado,
y son incapaces de demostrar afecto.
Prometen, ilusionan, halagan, acarician,
haciéndote creer que es amor
cuando en realidad solo buscan sexo.
- Pero, Y después?
- Después?... Él se lleva su satisfacción,
y a ti te deja las sábanas arrugadas.

Ojalá, todo fuera distinto,
y en una ciudad como París
logres encontrar la felicidad.
Una persona que mereciera tu cariño,
que te subiera hasta la cúspide de la Torre Eiffel
y desde allí te declarara su buen amor.
Alguien que llene tu vida de sonrisas
y al ceñirse la noche te muestre las constelaciones,
susurrándote al oído la leyenda que se esconde
en el interior de cada una de ellas...
Ojalá, despertaran tu ojos con besos cada mañana
y te participaran lo maravillosa que es la vida.

Deseo para ti, un amor puro,
sincero, transparente, fiel,
sensible, inteligente y romántico.
Un ser que te respete y
te valore como tú mereces.
Que aunque no pueda llenarte de riquezas
si pueda colmar de dicha tus días.
Alguien capaz de adentrarse sin temor en tu piel
maravillado por esa luz que emana
desde las profundidades de tu cuerpo.

Yo, deseo para ti todo lo mejor y
que puedas llegar a cumplir
cada uno de tus sueños,
cada uno de tus deseos,
cada uno... de tus anhelos.


No sé exactamente lo que hago aquí...
Esta mañana, cuando desperté,
puse en marcha la polvorienta máquina del tiempo
y regresé nueve años atrás.
Intentaba rescatar algo de mi memoria.
Subí al desván, descubrí la manta que ocultaba el viejo baúl
y busqué los antiguos apuntes de francés.
La emoción me embargó al hallarlos.
Qué iluso, pensé que de pronto
volvería a recordar todo...
Ahora, el material está aquí, a mi lado.
Lucho por llegar al entendimiento mutuo.
No será fácil, tampoco imposible.
Si una vez pude hacerlo,
aunque el tiempo se encargara de borrarlo,
esta vez también lo conseguiré!





=> FOTO: "Vincent, aeromodeliste" (1952) - Willy Ronis.

miércoles, 3 de mayo de 2006

Circuito por Rías Baixas (IV)

Partimos hacia Portugal, específicamente a una ciudad denominada Valença do Minho, circundada por su imponente muralla y doce baluartes. Pintoresco lugar, repleto de turistas y puestecitos abordando las calles empedradas donde, además de la alegría propia de su gente, predominaba un ambiente festivo constante. Fachadas cubiertas por el típico y colorido azulejo luso nos guiaban, esquivando iglesias de origen barroco y románico, hasta el casco histórico donde imperaba, vestida de siglos, la Plaza de las Toallas, ¡Uy!, digo de la República. Valença adquiere su toque romántico al atardecer, cuando la luz baña gradualmente la colina donde permanece anclada a orillas del río Miño.

Autobuseados nuevamente hasta el hotel, nuestra última noche en Sanxenxo tampoco podía pasar desapercibida para sus habitantes. Mientras nuestros compañeros de viaje optaron por caminar algunos kilómetros para reunirse en la verbena de una diminuta y modesta aldea, nosotros tres (Laury, Margui y yo), solicitamos en recepción un taxi para que nos acercara a Portonovo en busca de jolgorio. Sin embargo, la suerte no estuvo de nuestro lado. Los garitos (bares de copas) estaban completamente cerrados porque al día siguiente, aunque para nosotros era festivo, para mis galleguiños era un día laboral. Por tanto, sin más opción, Taxista puso rumbo a la verbena de aquella remota aldea.

Serpenteando monte, coche arriba, llegamos al denominado centro de reunión. Ante las miradas atónitas de los aldeanos que, a juzgar por ellas, creo no habían visto detenerse un taxi por aquella zona en bastante tiempo, bajamos los tres, engalanados, saludando a los pocos compañeros que se habían atrevido a llegar a pie desde el hotel. Allí posó sus tacones la flamante y glamourosa Laura, creando expectación y regocijo entre los asistentes. Parecía la fulgurante aparición de una estrella del Jolibu. Estábamos al borde de un ataque de risa, y es que esta amiga mía es un caso aparte. Marga y yo bromeábamos con extenderle la alfombra roja para que sus zapatos de diseño no se embadurnaran con el polvo y arena procedentes de calles sin pavimentar.

Adentrándonos entre el gentío, nos juntamos con la Maruchi y mi tocayo (jovial pareja de nuestro grupo), para echamos unos bailes, que no unos baileys, porque allí solo pudimos beber un mini de limón con whisky DID ¿?, o algo así se llamaba. Nunca vi rotar tanto un vaso de plástico. Tras los dos primeros sorbos a todos nos estorbaba casi más que al camarero del hotel su novia con quien estaba. Bueno, estar en sentido figurado, porque cuando vió a Laury no se apartó de ella ni un instante. A escasos metros le seguía la atenta mirada de la gallega...

Peculiar y sorprendente fue para los tres ver el tejado y la cruz de la pequeña ermita, que se alzaba a nuestra izquierda, adornada con largas tiras de bombillas OSRAM: "Vea el mundo con una nueva luz". Perpléjico mire a Marga y le anuncié:
-Querida, algún día la fé iluminará nuestros caminos.
-¿Conjuntamente?- preguntó ella arqueando una ceja.
-Pues, si el milagro surge de una cuestión de fé...– respondí con cara de estreñimiento.
-¡Noo! ¡¡Raúl, arranca ese cable eléctrico!!– gritó horrorizada mi adorada Margui (jaja).

Cuando vimos que la novia del camarero empezaba a ser poseída por Diana de “V”, y aceleraba sus pasos hacia nosotros por temor a que Laury le robara su presa, activamos el servicio SOS y salimos de allí pitando antes de ser engullidos, como carne de rata, por su paladar.


Al día siguiente, 2 de Mayo, a las 9 de la mañana con maletas en mano, desalojamos el hotel y pasamos gran parte del trayecto durmiendo hasta que llegamos a Astorga (León), donde nos apeamos a visitar su catedral, también maravillosa, y el palacio de Gaudí, del cual me fascinó toda su estructura. Ahí estaba yo, frente a él, haciendo uso de mi cámara, cuando mis amigas me agarraron cada una por un brazo para introducirme en el bus y conseguir llegar a casa.
Rondaban las nueve de la noche cuando nuestros pies pisaban suelo madrileño.


Físicamente el viaje había tocado su fin, más no mentalmente porque los recuerdos de días tan fabulosos como los vividos prevalecerán por siempre en nuestras memorias...

¡¡Gracias a las dos por estos inolvidables días!!
¡Galicia, eres maravillosa! ¡Volveré a ti!


=> COLLAGE: Con Laura y Marga en una aldea próxima a Sanxenxo. El resto de fotos son de Valença do Minho (Portugal) y Astorga (León). Día: 2/05/2006.
=> VIDEO: "Laura" - Dani Martín (ECDL).

martes, 2 de mayo de 2006

Circuito por Rías Baixas (III)

Rumbo los tres a la habitación que le asignaron a Laura, que sólo utilizó de guardarropa al tener una cama más en la nuestra, cogimos una botella de Baileys, a falta de ron, y nos dirigimos a nuestro dormitorio, atravesando largos pasillos con los zapatos en la mano. Una sonrisa tonta florecía en nuestros rostros cuando cruzábamos miradas. Fue extraño que no nos llamaran la atención, con el escándalo que íbamos formando. Al llegar, Margui ya estaba encamada, y se quedó perpleja al ver al brasileiro allí, menuda expresión tenía su cara, hasta que contagiada de diversión se unió al festín.

Laury juntó mi cama a la suya y, sentados los cuatro sobre ellas, ingiriendo alcohol en vasos de plástico, cada uno contaba peripecias de su vida prolongando la diversión. A la vez que Laurilla se acercaba insinuante a Honorato, éste, pareciendo temerla se aproximaba, cada vez más, hacia el borde de la cama...
- ¡Honorato, te vas a caer! No temas a esta loca que aunque está caliente resulta inofensiva – le decía yo entre carcajadas.
Que conste, no somos perversos, pretendíamos salir de dudas, para conciliar el sueño esa noche. Ay, si ahora me leyera y supiera lo que tejían nuestras atolondradas mentes, posiblemente nos retiraría la palabra (jaja).

Abreviando (que es gerundio), antes de que sueño y alcohol dieran por finalizada la velada, mi exuberante amiga acompañó a Honorato a su habitación. Tal vez, estando a solas, el chico decidiera lanzarse, pensamos. Finalmente, extenuada tras el agotador día que tuvimos, ella optó por despedirse de él en el pasillo y escasos segundos después llamó a nuestra puerta... ¿o no? (jaja).
Bueno, la verdad es que terminó peor, porque cuando estábamos separando las camas para dormir cada uno en la suya, Laury me dijo que no la separara y dormíamos juntos. Margui se empezó a reír y yo todo asustado me fui hacia la puerta y le dije todo sofocado: ¡Tía, con lo caliente que estás eres capaz de violarme! ¡No me acuesto contigo ni muertoo! Y, ante su cara de impacto nos descojonamos de nuevo.
- Venga, Margui y yo te acostamos, te tapamos, y te quedas ahí quietecita. No me hagas ponerte camisa de fuerza, ¡ehh! (jaja).
Y así culminó la noche, o lo que ya quedaba de ella, cada uno bajo sus propias sábanas...


Un sunrise más en tierras altas (y rías bajas) nos sorprendía en aquella curiosa habitación más acorde para “Las Tres Putillizas”.
A las ocho disparó la alarma. En su nube, ninguno conseguía descender hasta tierra firme. El grupo nos esperaba impaciente en recepción cuando bajamos y, ante preguntas impertinentes sobre el jaleo ocasionado horas antes, nos dirigimos sin responder al comedor para desayunar a las carreras (¡me quitaron el café antes de bebérmelo!). De salida encontramos al carioca, que también se devolvía con los portugueses a Lisboa y, de camino o una vez allí (não lembro muito bem já), regresaba extremadamente dura... ¡Uy! digo a Extremadura, donde reside. Intercambiamos saludos, teléfonos, messenger y nos esfumamos.

Aprovechamos el trayecto para sobar (en el sentido de dormir, que todo debo explicarlo, joe) hasta que llegamos a nuestro destino del día: Vigo, la ciudad ghostgay (yo al menos no vi ni uno. Mmm... será que no tenía el GPS conectado, ¡gran descuido el mío!).

De lado a lado visitamos el barrio del puerto (momento patinazo calle debajo de mi Sharp GX15), donde nos empulpamos (again). Recorrimos las céntricas calles de la city buscando tiendas de moda abiertas, lo cual se tornó misión imposible al coincidir día festivo. Alrededor del mediodía subimos al monte de Santa Tecla, por excelencia uno de los parajes mas hermosos que visitamos. Las ruinas celtas albergadas e impresionantes vistas a las Rías, acapararon mi total atención. Estoy seguro, os encantaría ver semejantes paisajes, lo disfrutarías mucho. Allí comimos, en un restaurante a altura vertiginosa y teniendo como telón de fondo las infinitas aguas del océano.


Partimos hacia Portugal...



=> COLLAGE: Con Laura y Marga en Vigo y el Monte de Santa Tecla, Pontevedra. (1/05/2006).