jueves, 30 de septiembre de 2004

Desde esta playa...

Lanzo mi botella al mar... No sé si el destino permitirá que llegue hasta tus manos, pero tengo expectativas de que así sea.
Sé que soy un soñador, y que solamente en la ficción las botellas, tras muchos avatares, arriban a las playas y son recogidas por la persona destinada, pero, ¿qué sería de la gente sin sus sueños ni esperanzas?.

Desde el otro extremo del Mediterráneo te escribo esta carta con la ilusión de que pueda llegar a ti, ya que yo no puedo hacerlo.
Sé que a veces no merezco tu amistad, y que soy culpable de que nuestros corazones se estén alejando más que todos los kilómetros que nos separan...
Desde hoy lucharé para que nuestro cariño permanezca siempre intacto.
Quisiera decirte que soy inmensamente feliz, pero te mentiría y no es la intención. Si puedo contarte que estoy bien y que quizás algún día en estas mismas aguas se refleje la silueta de una persona dichosa...

Finalmente acabé uno de mis proyectos, aunque no obtuve los resultados esperados. No te preocupes, no desisto en mi empeño. En estos días comenzaré algo nuevo y conseguiré sentirme realizado a nivel profesional, aunque no a nivel personal. Supongo que no es un secreto para ti saber que nunca nadie conjugó conmigo el verbo amar y,... me aterra la idea de quedarme solo.
Asia, ¿se puede extrañar todo aquello que nunca se ha tenido?
Frecuentemente pienso que nací en la época equivocada, o tal vez es la mía una visión del amor demasiado romántica y surrealista.

Tú sabes que este lugar me condiciona a vivir en una mentira, a ocultar mi propio yo. A veces me levanto cansado de tanta pantomima y quisiera salir corriendo extendiendo mis gritos por el viento, y... pero pienso en las miradas de dolor, el desprecio que provocaría, y el silencio vuelve a apresar mis palabras. Se evade la alegría, me invade la tristeza.

Al tomar las decisiones mas importantes de mi vida nunca hice lo que deseaba sino lo que debía, por eso no llevo la vida que quisiera llevar sino la que debo llevar...

Tengo la suerte de conocerte, de tener tu apoyo, de contar contigo, con tu ayuda, comprensión,... Gracias, amiga mía! Deseo todo lo mejor y más bonito para ti en esta vida!!


Hay momentos en los que ansío volar libremente, pero no tengo alas... No te angusties, son solo eso,... pequeños fragmentos de tiempo.



=> FOTO: Isla de Santorini, Grecia.
=> MÚSICA: "Reflection" - Secret Garden.

domingo, 10 de marzo de 2002

Cuando el viento sopla...

A menudo, cuando sube la marea y el viento sopla del sur, suelo caminar descalzo sobre la tierra mojada de la playa. Me gusta cerrar los ojos y extender mis brazos al viento para sentirlo plenamente traspasar mi piel mientras me dejo caer, como derrotado, sobre la arena. Una sensación de plenitud y libertad recorre cada milímetro de mi cuerpo, siendo entonces cuando un torrente de hermosos recuerdos azota mi mente transportándome, otra vez, a aquellos días tan felices que colmaron mi vida de alegrías y sueños cumplidos. De nuevo, siento que vuelvo a estar frente a ti, junto a ti, abrazado a tu cuerpo y sintiendo cada momento de pasión vivido contigo, mi amor, mi único y verdadero gran amor...

No puedo evitar que las lágrimas surquen mi rostro cada vez que te recuerdo tomándome las manos y trayéndome a este, nuestro refugio. Desde aquí, juntos, compartimos cada bello atardecer como si fuera el último. Suelen decir que las puestas de sol en la playa son un verdadero festival de colores y que están impregnadas de una magia extraña que embruja a los enamorados uniendo sus corazones eternamente. Yo no sé si fue esa magia o la tuya propia, pero mi corazón quedó aferrado al tuyo para siempre desde aquellos días...
Aquellos inolvidables días, en los que junto a una fogata, nos tumbábamos sobre la cálida arena y me enseñabas a escuchar la suave, y a veces feroz, música del viento. Mientras, acariciabas tiernamente mi piel convirtiéndome, al son de esas melódicas notas, en el ser más especial de este mundo.

Descubriste valores en mí ocultos, y me enseñaste a vivir la vida plenamente. Disfruté de las pequeñas cosas, casi más que de las grandes. Aprendí a sonreír, aprendí a luchar, aprendí a soñar a tu lado, pero no me enseñaste a vivir en soledad... No me enseñaste a vivir lejos de ti, no me enseñaste a vivir sin ti...

Hoy estoy aquí, sobre estas rocas, con la mirada perdida en el horizonte e invocando tus recuerdos, que son también mis recuerdos, y me siento débil... Por un momento quisiera adentrarme en esta playa, dejarme arrastrar por las olas, las mismas que un día nos separaron y que en este preciso instante desearía que terminaran con esta ausencia acercándome nuevamente a tu lado, llegar a ti,... estar junto a ti...





=> FOTO: Yo, en la playa "El Sardinero" de Santander (14/10/06).
=> MÚSICA: "Please Remember" - LeAnn Rimes.

"Time, sometimes the time just slips away
And you’re left with yesterday
Left with the memories
I, I'll always think of you and smile
And be happy for the time
I had you with me
Though we go our separate ways
I won't forget so don't forget
The memories we made..."